Los problemas de llamarse Mario Conde

Me llamo Mario Conde, pero me llamo así desde que nací en el año 1966. Antes de nacer, mis padres fueron a ver una película italiana donde entre varios nombres (Raimundo, Claudio y Mario) eligieron Mario, menos mal 😉 .
Los primeros años de mi infancia fueron tranquilos, como los de cualquier niño pasando los días jugando, estudiando, ….
Después de estudiar y trabajar en diferentes sectores me metí en el mundo de la informática allá por el año 1987 y empecé a viajar de forma habitual y conocer gente.


Hasta aquí todo “normal”, pero fué ese mismo año cuando empezó mi pequeño “calvario”, apareció el “otro” Mario Conde.
Hasta que apareció en los medios la figura de Mario Conde (el banquero), mi presencia hasta entonces había sido transparente, un nombre más, una persona más, del montón.
Cada año visitaba el SIMO en Madrid y por aquel entonces el registro se hacía en las mismas taquillas de la feria. Ese año, la cola de asistentes era especialmente larga por lo que con mis 22 añitos me coloqué con mi recién estrenado traje y un maletín precioso en esa maravillosa cola, armado de paciencia.
Cuando llegó mi turno, la señorita responsable de las acreditaciones me preguntó mi nombre: Mario Conde, respondí. La señorita preguntó de nuevo: ¿su nombre, por favor? y yo respondí de nuevo: Mario Conde.
La amabilidad de esa señorita se transformó en ira y avisó al responsable de seguridad diciéndole: “Hay un señor que se hace pasar por Mario Conde”. Me sacaron de la fila, tuve que enseñar mi DNI y después de unas amables disculpas pude entrar en el SIMO. Fue ese el día en que supe que todo iba a cambiar.
Los siguientes años continuaron con problemas:

  • Reservas de hoteles anuladas por creer que era una broma.
  • Empecé a reservar viajes, hoteles, restaurantes, … a nombre de mi mujer.
  • Colgarme el teléfono al llamar a una empresa.
  • y muchos mas ….

Cuando “el otro” Mario Conde empezó su particular andadura fuera y dentro de la cárcel, la bromita de “ya te han dejado salir de la cárcel?” se hacía recurrente, pero lo peor era si alguien a tu lado la escuchaba y pensaba automáticamente que eras un delincuente.

Afortunadamente al cabo de muchos (demasiados) años el ritmo de “comparaciones” bajó y mi vida volvió a la normalidad anterior, eso sí, cargada de anécdotas.

Hoy mi vida sigue ligada al mundo del software en la compañía Velneo (por cierto, ubicada en Porriño muy cerca de Tuy donde nació el “otro”) y evidentemente tengo mi blog, soy usuario de facebook y también de twitter , y ahí reaparecen los fantasmas del pasado.

¿Porqué la gente asume que en twitter @marioconde es el otro Mario Conde?

Me he cansado de poner mensajes privados pero el goteo de @menciones continúa.

Menos mal que lo primero que hice al nacer mi hijo Ferran, fue registrar un dominio con su nombre.

Solo espero que en el futuro, el “otro” Mario Conde no tenga un hijo y le ponga de nombre Ferran, aunque siendo un nombre catalán igual tiene más posibilidades de vivir tranquilo ;).

Por cierto, mi mujer se apellida Codorniu (como el cava), influirá eso en el futuro de mi hijo?.

 

1 comentario

Escribir un comentario

Puede usar este HTML tags y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>